NO TODOS LOS
CONFLICTOS SE RESUELVEN
Como todos sabemos
, la aparición de un conflicto es inevitable , y es aquí donde se intenta
buscar los mecanismos e instrumentos necesarios para la resolución del
conflicto .
Por eso, es
preferible hablar de gestión, más que de
resolución, porque no todos los conflictos pueden resolverse.
Por tanto , en la gestión de conflictos busca los siguientes
dos objetivos :
1.
La
búsqueda de la satisfacción de las necesidades propias (asertividad,
interés por uno mismo, es decir, conciencia de autoestima y autonomía)
2.
La
búsqueda de la satisfacción de las necesidades del otro, de los
resultados (cooperación, interés por los demás, es decir, conciencia de
interdependencia).
Y dentro de esta gestión de conflictos , diferenciamos 5
estilos:
·
La
competición (yo gano/tú pierdes): En esta situación lo importante
son mis objetivos, mis intereses; da igual que para conseguirlos tenga
que pasar por encima del otro. La relación no importa. Esta actitud lleva a
la eliminación o destrucción, la exclusión, la expulsión de la otra parte. La
consecución de lo que uno quiere es el único criterio a seguir y no se reflexiona
sobre lo que los demás quieren. Se persiguen los objetivos personales a costa
de los otros, sin pensar en los demás. Se trata de imponer a la otra parte la
solución deseada por uno. La estrategia que se usa es persuadir, insistir,
repetir, ser firme, controlar, etc.
·
La
acomodación (yo pierdo/tú ganas): Corresponde a un estilo de
dirección relacionada, «paternalista». No hacemos valer nuestros
derechos y nuestros objetivos. Nos sometemos o nos anulamos para no
enfrentarnos con la otra parte, para no provocar tensión o malestar. Aguantamos
hasta que no podemos más, y entonces nos destruimos o destruimos a la otra
parte. Tendemos a ceder y a plegarnos a los deseos de los demás. Siempre se acepta
lo que los demás quieren. Se cede a los puntos de vista de los otros,
renunciando a los propios. La estrategia que se utiliza es estar de acuerdo,
reconocer los errores, darse por vencido...
·
La
evasión,(yo pierdo/tú pierdes): Corresponde a un estilo de dirección
burocrática, «dejar hacer». Ni nos preocupan nuestros objetivos, ni la relación
con la otra parte. Se huye de las situaciones de conflicto y se tiende a vivir
«tranquilo», «sin problemas». Evitamos el conflicto a toda costa o lo
posponemos. No afrontamos directamente los problemas. En el fondo ni me importa
lo que yo quiero ni lo que el otro desea. La estrategia que se utiliza es la de
retirarse, desviar la atención, evitar la respuesta...
·
El
compromiso (yo gano/pierdo algo, tú ganas/pierdes algo): Corresponde
a un estilo de dirección transaccional, «manager». Buscamos un terreno
intermedio. Tratamos de llegar al punto medio entre las dos posturas para
que la solución satisfaga parcialmente a ambas partes. Uno se preocupa por lo
suyo, pero atenúa sus deseos al conocer lo que el otro quiere. «Es una actitud
basada en la negociación, en la búsqueda de soluciones de acuerdo, normalmente
basadas en el pacto y en la renuncia parcial al interés del individuo o de los
grupos. La solución satisface parcialmente a ambas partes.» La solución
acertada es que cada uno ceda un poco hasta llegar a un punto medio. La
estrategia utilizada es la moderación, hallarnos a medio camino, regatear,
negociar...
·
La
cooperación o colaboración (yo gano/tú ganas): Corresponde a un
estilo de dirección integrada, «catalítica». En este modelo es importante
conseguir las propias metas y también la relación con la otra parte. Se
trata de que todos ganemos. En las situaciones de conflicto se tiende a
encontrar una solución que satisfaga a ambas partes. Se trata de que todos
estén contentos. Trabajamos con la otra parte explorando el desacuerdo,
buscando alternativas, generando soluciones que satisfagan a las dos partes.
Implica la búsqueda de un objetivo común que sea bueno para todos. Se tiene el
convencimiento de que es posible, y además deseable, superar la dicotomía entre
lo mío y lo tuyo.
Se busca un modo de gestión de conflictos
que incorpore lo personal y lo social, porque son dos dimensiones fundamentales
a tener en cuenta. Es una actitud más racional y humana. La estrategia que se utiliza
es hacerse valer uno mismo e invitar a que los otros expongan sus propios
puntos de vista, aceptar las diferencias, cooperar, solucionar problemas...
CONCLUSIÓN
Para obtener mejores resultados debemos
trabajar previamente los conflictos sin esperar a que estallen, porque en
un clima menos apasionado, con tiempo y
calma, podemos encontrar soluciones. Cuando el conflicto estalla (crisis) no
hay paz, ni serenidad ni calma para encontrar
soluciones y afrontarlo de la mejor manera posible. Hay que trabajar estrategias de gestión de conflictos para
evitar las actuaciones violentas o agresivas. Debemos aprender a
detenernos, a reflexionar y a responder
de forma positiva y constructiva a los conflictos.
BIBLIOGRAFÍA
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